Las taquillas para vestuarios son un tipo de mobiliario imprescindible en piscinas, gimnasios, centros deportivos y educativos, etc… Pero también en todos aquellos lugares de trabajo donde se usa ropa especial y, por razones higiénicas o de salud, los empleados deben cambiarse dentro de las dependencias: centros sanitarios u hospitalarios, laboratorios, empresas del sector alimentario, etc., etc… La normativa de seguridad e higiene es muy estricta en este tipo de espacios, por lo que la elección de los materiales de los equipamientos no es baladí. En el mercado existen diferentes tipos –metálicas, de melamina, de fenólico o HPL, incluso de plástico–. Hoy analizamos cuál es el mejor material para taquillas para vestuarios, en función de sus características, propiedades, uso y mantenimiento.

En todos los espacios donde es obligatorio separar la ropa que llevamos por la calle de la ropa de trabajo son obligatorios los vestuarios y, por tanto, las taquillas. A nivel laboral, la ley obliga a disponer de vestuarios con taquillas en dos supuestos muy específicos: aquellos lugares donde los trabajadores puedan tener contacto o estén expuestos a agentes cancerígenos o agentes biológicos (industria alimentaria, todo tipo de servicios sanitarios, cualquier tipo de empresa extractiva o contaminante,…) y en cualquier tipo de empresa donde los trabajadores tengan que llevar ropa especial utilizada exclusivamente para su actividad laboral –monos, batas, trajes térmicos o impermeables,…– y no se les pueda pedir, por decoro o por salud, que se cambien en otras dependencias de la empresa.

Por otro lado, todas las instalaciones deportivas deben contar con vestuarios dotados de los elementos necesarios para una higiene corporal adecuada, acordes a la característica de cada instalación. Sean públicos o privados, por norma, las taquillas de estos espacios se usan de forma puntual, para la realización de la actividad deportiva. Es decir, que una vez que hemos terminado de usarla, debe quedar libre para otro usuario, por lo que los materiales deben cumplir específicas condiciones de higiene y limpieza. Incluso estéticas, en los gimnasios privados el diseño de los vestuarios es tan importante ya como las máquinas, los preparadores físicos y la oferta de actividades.

Pros y contras del acero laminado o inoxidable, la melamina y el fenólico HPL

A múltiples necesidades y tipos usos, comprenderás ya porqué en el mercado hay tantos tipos diferentes de taquillas, de un material u otro, más baratas o más caras. El precio es importante siempre, pero no debe ser el motivo de decisión. Lo fundamental es elegir el mejor material para las taquillas de tus vestuarios para el espacio donde van a ser ubicados.

Entre las taquillas metálicas, lo habitual es que éstas sean de acero laminado o de acero inoxidable. Ambas ofrecen buenas propiedades de resistencia y dureza. Las de acero inoxidable, como su propio nombre indica, no se corroen, por lo que son más limpias e higiénicas. Y las de acero laminado suelen estar tratadas también con agentes anticorrosivos para que sean duraderas y resistentes a capas de óxido. En su contra tienen que el acero no es resistente al rayado, los golpes fuertes lo deforman de manera irreversible y, aunque su limpieza es sencilla, requiere de un mantenimiento continuo, teniendo la prudencia de secarlo muy bien.

Las taquillas de melamina también son muy resistentes y de fácil limpieza. La melamina es un tablero formado por un núcleo de partículas de madera que está cubierto por una lámina decorativa a baja presión impregnada de resinas melamínicas –de ahí su nombre–. Se trata de un material muy conocido por todos, muy habitual en mobiliario doméstico y muy popular en la fabricación de muebles de cocina, en sustitución de la “madera auténtica”. Es duro, soporta el calor y los productos de limpieza, pero no resiste bien la humedad, los vapores, la condensación y, mucho menos, el agua estanca, que si se filtra por los cantos de los paneles, acaba provocando daños graves en este material.

Y finalmente llegamos a la taquillas de fenólico o HPL, material que muchas personas todavía no saben distinguir de la melamina, pero que a diferencia de esta última, al núcleo se le añaden diferentes capas de papel kraft tratadas con resinas fenólicas sobre las que finalmente se fusiona la última lámina decorativa. Todo ello se realiza a muy altas presiones (80 kg/cm2) y temperaturas (150º), de forma que todas las capas se fusionan en una transformación físico-química irreversible, que da lugar a un material resistente a agresiones de todo tipo, también a la humedad y el vapor del agua, no poroso y más duradero que el acero o la melamina.

¿Por qué el fenólico HPL es el mejor material para taquillas para vestuarios?

A día de hoy, el fenólico HPL ofrece unas ventajas que, hasta la fecha, no son posibles con otro materiales:

  • Al no ser poroso, no se corroe e impide la formación de mohos o acumulación de virus o bacterias, cumpliendo todas las normas y estando certificado para el uso en espacios donde hay que extremar la medidas de seguridad, higiene y salud.
  • Es absolutamente resistente al rayado, los choques, la abrasión y el desgaste.
  • Es altamente resistente a agentes químicos y orgánicos.
  • Termorresistente y no propagador de llama.
  • Es compatible con el medio ambiente y acredita eficiencia en construcción sostenible.
  • Fácil de limpiar.
  • Y permite multitud colores y diseños, gracias a que puede tomar la apariencia de cualquier otro material (granito, cuarzo, piedra natural,…).

En Meka3 fabricamos taquillas de vestuario de fenólico o HPL, además de todo tipo de equipación para espacios sanitarios. No dejes de consultarnos, si quieres ampliar información o te has quedado con alguna duda.

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